lunes, 22 de enero de 2018

Nuevo relato: Charlie #FFFF00 (1)

CAP. 1 Nunca puede suceder nada un Domingo Granate

En un mundo desconocido, en una ciudad sin nombre y tiempo, un hombre enjuto, alto, había decidido que el color de aquel día sería el granate.

¿Por qué granate? Pues porque soy yo quien cuenta la historia. Se dijo Charlie Lemon mientras miraba con detenido detalle el cadáver recién asesinado de un niño de 11 años.

-Hoy es un día granate. -Se atrevió a decir en voz alta Charlie. El jefe de policía, estaba acostumbrado ya a las excentricidades del señor Lemon, ya que como inspector y posterior asesor de la policía llevaban ya demasiado años resolviendo o combatiendo el "mal" o como él decía, el #000000 , en la calle.

-Me voy a arrepentir, pero supongo que es un día granate por el cadáver que tenemos ante nosotros.
-No, es un día granate, porque hace 42 años exactos, era un día granate y yo vine al mundo. -Sonrió de oreja a oreja Charlie.

¿Para tener 42 años me mantengo en forma verdad? Se dijo a sí mismo Charlie con gesto amable.

-Como digas, en fin, viejo amigo, el chico es más importante ahora que. Por cierto, feliz cumpleaños.-Le tendió una caja dispensadora de sabrosas píldoras de limón. Las preferidas de Charlie. Él como ciudadano modelo, le dio las gracias, como era de esperar. Se tomó una para hacer ver que le había encantado su regalo. Lo mejor será preguntarle como está. 

-Bien, gracias.- Mintió el jefe de policía. Se había levantado de mal humor, su esposa le había abandonado y se había ido a vivir a casa de su hermana, al otro lado de la ciudad, tenía resaca, había ido sin ducharse, ni desayunar al trabajo, y estaba seguro de que apestaba, notaba la sensación de estar sucio, sudado, y sin afeitar, aunque ya lo había hecho la mañana anterior. Coincidió en que seguramente era un día granate. Como el color de sus sábanas sucias que pensaba tirar o quemar, ya que su mujer, seguramente, le había estado engañando.

-No se apure, nadie notará su mal olor, digo, su mal humor. Este ambiente siempre me despierta el apetito, y como solo he desayunado un té rojo #990000, necesitaré tomar algo mucho mejor. Además de tomar su deliciosa píldora de un inconfundible #F000066, un amarillo precioso.- Su jefe sonrió, quizá por simpatía o cansancio.

Charlie se agachó colocándose los guantes blancos #FFFFFF y examino el cadáver mientras su jefe y amigo, anotaba todo lo relevante a sus pesquisas.

-A ver si lo adivino, café cortado con tres gotas de limón #FFFF00. Debería tomar algo con mayor consistencia.- Le advirtió el jefe.
-No, mi estimado jefe y colega, dos gotas de limón #FFFF00, son suficientes para mí.
-Al menos no me he equivocado en código.- Charlie asintió conforme mientras observaba el cadáver.
-El número perfecto es el dos, por eso sé que este año, va a ser un buen año, el 4 a fin de cuentas es dos mas dos y el 2 sigue siendo el dos, aunque ahora que lo pienso, son tres doses, y los números impares son malignos. Este chico por ejemplo, tenía 11 años, mal, debería haber tenido 12,
-Bueno, pero si suma 1 y 1 tendría 2 y en cuanto al 1 y el 2 hacen 3, según su propia lógica...
-Tienes razón, habría acabado igualmente mal, aunque opino, que en este caso tuvo una muerte horrible, pero con la buena fortuna de que el caso ha ido a parar a nosotros, y , mi querido amigo, de haber tenido doce, quizá no hubiese muerto, pero le habrían asignado malos policías o habría acabado muriendo... nunca se sabe. Los números y los colores... los detalles, son siempre muy importantes. - Entonces se puso de pie y se quitó los guantes.

Soy plenamente consciente de que el mundo que yo veo y percibo es único, pero no desprecio a quienes no lo ven igual que yo. La belleza tiene muchas formas, muchos números y colores. Y yo, solo interpreto los números y colores, no los juzgo, no señor. Aunque admito que tengo favoritos. Puntualizó Charlie muy decidido.

-Charlie, por favor...- Le abroncó impaciente el jefe.
-Bien, observando el cadáver, es obvio, que no solo le mataron aquí, también hay signos de violencia antemorten y posmorten, el asesino o asesina, cree que es lo suficientemente inteligente como para cometer sus crímenes sin supuestamente eliminar las pruebas que tenemos ante nosotros. Deduzco, que está relacionado con la desaparición de los 7 niños que se han sucedido los días lunes, miércoles, viernes, domingo, lunes, miércoles y viernes de estás dos semanas anteriores. Y hoy, en domingo, aparece el primer cadáver del primer chico desaparecido, números impares, ya le he dicho, mal día. Hoy es un día granate, y seguramente los próximos miércoles, viernes, domingo, lunes, miércoles y viernes sean días granates. Mal asunto señor, estamos ante un caso de secuestro, violación, tortura y asesinato de menores, de los menores desaparecidos.  Si yo fuese usted, me olvidaría de las infidelidades y fuga de mi futura ex mujer y me centraría en este caso, con todos los hombres y mujeres disponibles. La cuenta atrás acaba de comenzar.

No me agrada lo que le ha sucedido a este pobre chico, tampoco me agrada que lo más seguro es que todos los demás desafortunados secuestrados mueran igual. La policía de esta ciudad es un poco acomodada y retrógrada. Yo solo soy un hombre corriente con una extraña perspectiva del mundo, no como ese Sherlock Holmes, que se creía capaz de resolverlo todo y que se creía el mejor. Estoy segura de que sus andanzas y aventuras le enseñarían algo, si alguna vez tengo el placer de conocerle, le daré mi parecer sobre su desorbitado ego y su brillante inteligencia. Quizá mi perspectiva de la vida le parezca interesante. 

-Charlie... ya se ha quedado en las nubes otra vez, he mandando que recojan y traten la escena del crímen. Por favor, acompáñame a desayunar y estás cada vez más famélico y yo no tengo humor para ir ahora a comisaría.
-Como mandes jefe y colega. ¿Oiga, alguna vez has tenido como asesor a un tal Serlock Holmes?
-Charlie, te he dicho varias veces, que es solo ficción. Son las historias que te leía tu madre. ¿Recuerdas?-Le dijo el jefe con cara de circunstancias. Unas que el atento Charlie no pudo descifrar.
-Oh, es verdad, sí, siempre pienso que un hombre así debería haber existido en la realidad, y suelo pensar tanto en ello aveces, que se me olvida. Pero te prometo, que no pensaré más en ello y que dedicaré todo mi intelecto para resolver este caso.
-Así me gusta Charlie, así me gusta compañero. Vamos a desayunar algo.
-Y a darte un baño.-Le dijo entre susurros, Charlie. para no dejarle mal delante de sus otros colegas.
-Y a darme un baño... sí.- Susurró con hastío el jefe.

Mientras abandonaban la fábrica de galletas de color granate #644143, abandonada, donde habían encontrado el cadáver del pequeño en un charco de sangre color #644143, se podría apreciar, que el resto del mundo había perdido su color, como si todo el mundo, todo el paisaje se hubiese teñido en un color gris #808080, y a pesar de ser un número par y alegre según Charlie, toda la ciudad parecía estar de mal humor, salvo él, que solo pensaba en tomar su delicioso cortado con limón #FFFF00.