viernes, 28 de julio de 2017

Crónicas de Terion: Breer la leal (9)

Uma era una mujer muy agradable, tanto a la vista como en la trato. Era delicada, atenta, amable, culta, sensible, serena. Era evidente que Breer y ella se conocían desde hacía tiempo. Por lo que Breer y Uma decían, se conocieron en una de las salidas de Breer a explorar. Breer siempre había sido rara en su comunidad porque se ausentaba demasiado incluso para ser una exploradora.

Desde el refugio del bosque fueron hasta la siguiente aldea, donde se procuraron de encontrar un buen lugar para dormir, rentaron un carro con una montura para viajar y provisiones. El tiempo parecía transcurrir con parsimonia y lentitud, lo que a menudo provocaba en Breer una cierta tendencia a huir y regresar. Gareg se preguntaba que podía impulsar a Breer a comportarse así.

Debido al viaje, solitario en su mayoría, por el camino central que cruzaba el país de Solis, Gareg y Duwln no tuvieron más remedio que hablar, trabajar en equipo y tratar de llevarse bien. Uma enseguida percibió la tensión entre ambos hombres e intentó empezar a mediar no solo por el bien de la comitiva, sino por la de Breer. Se sorprendió de que su amabilidad, sorprendiese tanto a ambos, revelando que quizá su vida había estado ausente de buenos gestos por parte del mundo hacia ellos.
Aquello la conmovió y comenzó a tratar de unir ambos, tratando de hacerlos ver, que eran muy parecidos, que hacían buen equipo y que limando asperezas podían llegar a encontrar en el otro un buen aliado.

Sin embargo, con el paso de las jornadas, en lo que unió a Duwln y a Gareg, no fueron sus respectivos intereses o experiencias. Sino, Uma. Ambos parecían haberse sentido atraídos por ella. Breer, desde fuera, comprendió al instante lo que estaba sucediendo en su nuevo grupo. Dos caballeros similares, unidos por una causa que ella desconocía, al parecer que ella llegase sana y salva al consejo de Auvernia, se estaban enamorando de su amiga Uma. Ella ajena a todo, trataba de ser amable con aquellos caballeros por su buen corazón y siempre buenas intenciones. Uma podía llegar a ser muy ingenua. Breer estaba muy acostumbrada a las relaciones sociales ya que en su comunidad era casi una obligación dominarlas debido a que para las hadas, el individuo tenía menor importancia que la comunidad. Fue por ello que decidió que ella sería la "hada reina" de aquella comunidad y velaría por la seguridad y bienestar tanto interno como externo del grupo.

Desde la aldea, hasta la siguiente, en el carro tardaron tres jornadas hasta la siguiente. Siempre siguiendo el camino, que cruzaba valles, granjas, montes, ríos, lagos, pequeñas comunidades no humanas, hostales, siempre en compañía del bosque Auvernia en mayor o menor medida.

Solis era precioso, se decían Uma y Breer que nunca habían salido de su zona del bosque. Por el contrario, Duwln y Gareg, acostumbrados a lo que Solis podía ofrecer, se centraban más en sus dos compañeras y en su propia rivalidad como hombres que a cada momento iba creciendo.

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