viernes, 30 de junio de 2017

Crónicas de Terion: Breer la leal (1)

La historia comienza en una época relativamente pacífica. En Nox gobierna el rey Atrox y su familia con una autocracia feroz pero efectiva. En Solis, gobierna la familia real Algor el Grande junto a su esposa y sus dos hijos, Nix y Elada en una monarquía sustentada por el consejo que forman los representantes de las casas nobles. Las Islas Neutras bien se gobiernan solas, bien pertenecen a Nox o Solis, dependiendo de su localización. La religión mayoritaria en Solis es la de la Hermandad del Sol, mientras que en Nox, existen sectas que rinden culto a criaturas o seres con intención de obtener poder. Sin embargo, para ellos, el propio rey de Nox es Dios en el mundo de Terion.


En el bosque Auvernia, un enorme e inexpugnable bosque que se extiende por gran parte de la costa este del continente de Solis. Un paraje misterioso donde habitan elementales, metamorfos, ninfas y hadas en mayoría. En el resto del continente son los humanos, al igual que en el resto de Terion, la mayoría. 

Las hadas son criaturas inteligentes, en forma de insecto de menos de un metro, cabeza redonda, ojos pequeños y oscuros, dos brazos con manos y uñas filosas, cuatro patas similares a las de un saltamontes fuertes y flexibles, teniendo como oídos y nariz cuatro simples cavidades pequeñas, piel verdosa, marrón o dorada, dientes tan afilados y potentes como las de una piraña que devoran todo a su paso sin dejar nada. Ágiles y veloces.  Tienen una sociedad muy parecida a la de las abejas y las hormigas. Hacen sus hogares en cuevas, enormes árboles donde surgen bajo tierra, refugios seguros donde nadie osaría internarse. Las hadas son muy territoriales y viven en clanes numerosos, donde la reina de la colmena es quien manda. Existen las cuidadoras, las obreras, las soldado y las exploradoras. Machos o hembras, es la reina quien asigna los cargos desde su nacimiento. Las hadas veneran a la gran reina hada, debido a su gran tamaño y su apariencia imponente, suele utilizar un talismán que la transforma y dota de una apariencia semi humana con alas bella que invita a la confianza y a no salir corriendo preso del terror. Ella forma parte del consejo de Auvernia. Un consjoe formado por líderes de las razas que habitan en Solis y que se dedican a velar por la paz, la justicia y todos los asuntos importantes. Incluido la relación con los humanos. 

Breer, una hada exploradora, había crecido en una comunidad como cualquier otra de hadas. Sin embargo, ella era más propensa a perderse, más incluso que un hada exploradora normal. Tardaba mucho más que otras en volver. Le gustaba explorar cada rincón del bosque. Vivía bastante desapegada a la comunidad. Al contrario que a la mayoría, le gustaba relacionarse con otros seres vivos. Aunque no era muy asidua a la carne, pero no tenía problemas en cazar y alimentarse por su cuenta si tenía apetito y no encontraba frutas o verduras. Siempre respetando las leyes, Breer empezó a ganarse cierta fama de hada aventurera en el bosque. Cuando alcanzó la mayoría adulta, sus viajes empezaron a ser más largos y se ausentaba aún más. Hasta que un día al regresar a su casa, se topó con que esta estaba totalmente destruido. Su reina aún vivía, algunas de sus compañeras y compañeros aún estaban con vida. Malheridos e inconscientes. Los cogió uno a uno, lo llevó a una gruta segura, un lugar donde ella solía pasar sus veladas fuera de la comunidad y allí se dedicó a cuidarlos. La reina no sobrevivió. Los demás, se recuperaron, pero ninguno supo decirle que era lo que había atacado su hogar. Breer les instó a ir al consejo y pedir ayuda, justicia. Sin embargo, cuando un ataque así se producía y la reina moría, los demás hadas solían dejarse morir o bien se unían a otra comunidad. Una a una, se fueron marchando o perecieron. Breer de repente, se quedó realmente sola.

Aquella soledad la impactó más de lo que hubiese esperado. Si bien le gustaba ausentarse y viajar, siempre había sido querida allí, siempre había tenido un lugar donde volver y sentirse segura. Quizá por eso viajaba tanto. Ahora se arrepentía de cada momento que había estado fuera. Se arrepentía de no haber estado allí para ayudar. Ahora, no tenía claro que hacer. Sin órdenes de su reina, sin comunidad. No quería perecer o marcharse. Ella quería hacer justicia. Fue por ello que inició su viaje más largo. Inacabado hasta la fecha. 

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