martes, 25 de octubre de 2016

La decisión de Maeve (20) FINAL

La playa es tal y como la soñaba, soñé, o soñaré, no lo sé. Es todo tan confuso... No recuerdo porque estoy aquí. Solo se que tengo que seguir andando recorriendo la orilla. En el horizonte, un precioso atardecer, amanecer, no estoy segura, está esperándome. Aún no estoy lista. Aún hay algo que me retiene en la arena. Pero lo he olvidado. Estoy tan cansada. Me gustaría tumbarme en la cálida y suave arena. Sin embargo, mis pies, andan por si solos, siguiendo a un impulso primario. Poco a poco, olvido mi rostro, olvido Maev, Mae, Ma, M... no se quien soy. Ni porqué estoy aquí. Veo luz al fondo. Avanzo hacia él por esa superficie lisa e incolora, teñida por la ausencia de luz. Lentamente, intento alcanzar esa luz. Me llaman, a mis espaldas, o enfrente. ¿Qué es que? ¿Dónde estoy? ¿Quién soy? ¿Acaso importa? ¿En qué estaba pensando? Oh, esa luz, está tan cerca. Es tan... no recuerdo la palabra. 

...

Luz.

...

En un segundo, antes de desaparecer y fundirme con la luz. Recuerdo toda mi larga existencia de golpe. Como algo ajeno a mí. Soy Maeve, Arcana de Madre, primera generación. He pasado toda la existencia ayudando y protegiendo a los seres de este mundo. He criado a muchos y guiado a otros. He tratado de ayudar a Madre y a Padre a que el mundo no se extinga ni se derrumbe en el caos. He sufrido mucho, he sido muy feliz. He amando tanto, odiado mucho menos. Ehogan, mi eterno amigo. Eirian, mi eterna amiga. Mis dos amores. Mis dos compañeros. Galván, el portentoso guerrero monje de Padre, que fue el primer bebe de Padre que salve de Madre, aquel que entregué a Ehogan. Son tantos y tantos recuerdos. Soy tan antigua como el propio mundo. Soy tan mayor. He sido tan poderosa. Y todo ese poder, no sirvió de nada. No pude salvar a mis hermanos que se distanciaron y se pelearon entre si hasta la muerte. Solo quedamos Adila y yo. Ella favoreció a Padre y yo a Madre. Para mantener el equilibrio. Sin conflictos. Pero tampoco sirvió de nada. No pudimos evitar que el mundo tratase siempre de auto destruirse. Aún con la capacidad de reencarnación, los seres deberían apreciar la vida ajena y propia mucho más. Aceptar la muerte, como yo lo hago ahora cuando llega con naturalidad. Es así. La naturaleza es sabia. Cuando se llevaron a Ehogan, Eirian se enfadó conmigo por ir a buscarlo. Ella es especial. Como yo, pero he guardado su secreto para protegerla. Tiene mucho carácter y es muy dependiente. Espero que pueda cuidarse sin mi. Ehogan se enfadaría mucho conmigo después de desaparecer una vez pude liberarlo, que tomase aquella decisión no habrá gustado a muchos. Yo solo quería salvar al mundo. Solo quería por una vez entregarme totalmente a una causa con toda mi alma que sirviese de algo. Lo logré.  Gracias a entregar mis dones, mi vida, mis recuerdos y toda mi energía a mis Padres y al Mundo. Al morir, el Mundo podrá seguir regenerándose. Podrá seguir existiendo. Aunque yo ya no vuelva a regenerarme nunca más. Espero que Ehogan y Eirian vivan juntos, sigan viviendo juntos y se ayuden y sigan mi ejemplo usando su poder para ayudar a otros. Agradezco a mis Padres que me hayan permitido despedirme. Era todo lo que quería. Con este viaje, he podido hacer mi última buena obra. Estoy satisfecha y feliz. Un poco triste también. Pero mi esencia será parte de los demás seres y viviré en todos ellos para que puedan reencarnarse. Padre y Madre no tendrán que usar su energía para mantener un mundo del que ya no disponían energía para alimentar. Como yo, desaparecerán con el tiempo para que el mundo siga vivo más tiempo. Mientras la luz se intensifica hasta cegarme, siento como se desvanece mi espíritu en paz y pierde de golpe toda conciencia de sí. Esta es mi decisión y no me arrepiento. 

...


Ehogan y Eridian llegan cogidos de la mano a través de la playa hasta el fin del horizonte. A esa línea imaginaria. Al altar de los Dioses. Madre y Padre. Son dos ancianos sanos, de largas cabelleras blancas y vigorosos cuerpos que descansan en sus tronos del paraíso. Haces de luz los conectan al mundo que alimentan constantemente. Eridian les grita. Ehogan permanece ausente incapaz de reaccionar. Ambos saben lo que Maeve ha hecho nada más entrar en contacto con Madre y Padre. Ellos no necesitan hablar. Ehogan se deja caer de rodillas apesadumbrado por la información. Padre se levanta. Va hacia él y lo consuela con ternura. Madre, hace lo propio con Eirian a pesar de que se resiste con todas sus fuerzas y la golpea en vano. Ambos hijos, se refugian en el calor de sus Padres, rotos por el dolor. La verdad a veces puede ser demasiado para la mente y el corazón. 

Tras ellos Adila hace su aparición y habla. Padre y Madre la observan sorprendidos y contrariados.
-Lo siento. No podía permitirlo. - En sus manos, lleva un pequeño fuego anaranjado como el propio horizonte de la playa. Es el alma de Maeve. La pequeña llama que queda.
-Estaba dispuesta a morir y reciclarme en un ente menor para que al menos pudiese quedar algo de Maeve. -Eirian y Ehogan la miran acongojados y agradecidos.
-Ahora, Padre, Madre, os pido que hagáis lo mismo. El mundo tendrá a otros Dioses nuevos algún día que podrán suministrar energía al mundo. Yo puedo quedarme aquí custodiando el Limbo hasta entonces. Seré un ente guardián, no requerirá mucho gasto. - Padre y Madre se miran y se sonríen. 

Entonces, aliviados, deciden abandonarse a la muerte y el descanso para que el mundo, su mundo, se independice y continué sin ellos. Desaparecen felices en un  haz de luz que se funde con el alma y la existencia. Adila se transforma en un ente, en un espíritu y su poder se desvanece. El mundo tendrá tiempo y energía de nuevo para seguir avanzando. Nuevas generaciones vendrán y cuidarán del mundo. Adila, les tiende a Maeve. Ehogan lo recoge con mucho cuidado. 
-Tenéis dos opciones. Dejar que Maeve se recicle y buscarla...o...-No necesita añadir nada. Eridian y Ehogan asienten a la segunda opción. Maeve no sería Maeve si se reciclase. Ellos la quieren por ser ella. La necesitan. 
-¿Estáis dispuestos a sacrificaros?
Ehogan asiente con la cabeza y una sonrisa. Eridian asegura que no es un sacrificio, solo un pago justo. Ambos se sonríen con cariño por primera vez. 

Abandonan el lugar dejando a Adila como guardiana. Lentamente regresan a la playa. En la orilla los espera Galván. Con una sonrisa, aliviado.
-Llegamos a tiempo. Salid. El mundo os espera. Ehogan abraza a Galván y le da un tierno beso en la frente.
-Volveremos a vernos. Espero.- Dice Galván mientras estrecha la mano de Eridian como despedida. Eridian llora en silencio, comprendiendo el sacrificio de Galván, para que ellos pudiesen entrar y salir vivos.  Al salir, juntos, sin soltarse de la mano, con el alma de Maeve, el portal se cierra y Galván se pierden rumbo al horizonte para poder ser el primer ser en reciclarse en el nuevo mundo. 


...

Eridian y Ehogan, se miran ruborizados. Aún deben acostumbrarse a ser humanos. En su nuevo hogar, descubren sus cuerpos por primera vez y se aman tierna y tímidamente, mientras el alma de Maeve se funde con ellos. Por Maeve, siempre estarán dispuestos a cualquier cosa. Porque ella los salvó en primer lugar y porque la aman por ser ella misma. Ambos tratan de pensar en ella mientras se funden en uno. Pronto, en nueve meses, volverán a ser tres. Por fin, podrán estar juntos y por primera vez, unidos, tal y como Maeve siempre quiso. Podrán divertirse juntos, tal y como Ehogan quiso. Ella podrá cuidar de Maeve devolviéndole todo lo que hizo por ella, tal y como Eridian siempre quiso. 

3 comentarios:

  1. Se acabó. Ha sido este final como la serenidad que llega tras la tormenta del anterior capítulo. La rabia desatada desaparece para dar paso a esta entrega desnuda de reflexiones, monólogos, recapitulaciones personales, todo muy etéreo y sutil. Se te dan bien estas situaciones, poner en palabras los pensamientos que no se manifiestan, los que se quedan atrapados en la psique. Te has centrado en este final en extraer de cada personaje todas las reflexiones que han ido recabando a lo largo de la historia y el resultado es bastante agradable de leer, amistoso, esperanzador, un final de cuento, como una marea tranquila que llega a la playa pero que ha vivido oleajes terribles. Es una catarsis en realidad la de estos personajes en esta última entrega, una necesidad de sincerarse. La recreación de esta playa es idílica, romántica, una ensoñación, el tipo de playa que me gusta, no atestada de gente, sino como escenario evocador para relajarse y conectar con la madre Tierra. Creo que ha sido el final acertado y merecido a fin de cuentas. Hasta otra.

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  3. Hola!! Bueno, lo primero, mil gracias por tus comentarios y tus críticas constructivas. Si, tienes razón, me vendrá bien escribir algo diferente. El blog en parte, tiene esa función, practicar mi escritura para mejorar y para ello es bueno tocar todos los géneros y formatos. En cuanto al biografía, de verdad que no me siento capacitada, soy de las que creo que si has de comprometerte con algo vas a cumplir y bien. ¿Tú vas a escribir algo nuevo? Si es así, deja aquí el link para que otros puedan acceder también. ¿En qué géneros te mueves últimamente? No me refiero solo a lo de Amazon o el blog, imagino que tendrás proyectos aparte. Yo ya he tocado en guión el documental, la ficción dentro de géneros de drama humano sobre todo. También he tocado la dramaturgia en género de tragicomedia y fantasía. En cuanto a relatos, novelas o cuentos, si bien mi estilo es siempre enfocado a la fantasía, épico, amor, misterio, reflexión y poder de superación de los personajes, también he tocado el género policíaca y oscura y el futuro apocalíptico y ciencia ficción un poco. En su día comencé un relato oscuro pero nunca lo llegue a finalizar.

    ¿Que metas tienes como escritor?

    ¡Saludos!

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