martes, 4 de octubre de 2016

La decisión de Maeve (14)

No suelo mantener la calma de esta forma, menos cuando estoy frente a un templo de Padre. No suelo reflexionar, pero hoy, lo necesito. Maeve es mi amiga, debo seguirla allá donde me necesite. Aún así, hay algo en este templo que me provoca una sensación contradictoria. Junto al templo, encajonado en la montaña, hay un acantilado tras el cual hay una cascada, a su vez, hay un puente que conecta con otro templo. Una Arcana de Padre nos sale al paso nada más llegar a la entrada. Es tan guapa...
Me deslumbra. Piel de ébano al igual que su cabello. Labios carnosos y rojos, ojos de color aceituna y una silueta perfecta. Luce una toga sencilla pero sensual. Sus alas son inmensas, más que las de Ehogan. Es mayor. Es muy mayor. Su rostro a temporal e inmortal se mantiene joven y hermoso. Un poder inmenso la envuelve. Nos sonríe a ambos, a mí incluida.

-Bienvenidos. Os estaba esperando. Soy Adila. -Miro a Ehogan de reojo y veo que está completamente aterrado, paralizado. Enseguida se arrodilla ante ella y le presenta unos respetos que jamás he visto. Adila se ríe, su risa es melodiosa y refrescante como el viento nocturno.
-Oh, vamos pequeño, no seas tan formal. ¿Qué tal está mi pequeñin? ¿Sabes que yo fui tu cuidadora hasta que tuviste edad para volar verdad?
-Lo había olvidado.- Se avergüenza al instante mientras ella lo levanta sin esfuerzo.
-Bueno, es normal, fue hace miles de años. Tú debes de ser Maeve, querida, domesticar a este renacuajo rebelde es todo un reto. Me agrada que tú hayas sido capaz de tal proeza. Gusto conocerte. -Le estrecha la mano delicadamente a Maeve que también se muestra tímida y asombrada. Luego se vuelve hacia mí.
-Tranquila Eridian. Tienes el templo de Madre justo al lado, así no te sentirás nada incómoda. Oh, ya, sí. Soy Arcana de la primera generación. Me mantengo neutral, aunque por nacimiento y alineamiento pertenezco a Padre. He vivido lo suficiente como para valorar...otras cosas. Estarás a salvo aquí. Acompañadme. Estaréis cansados de tan largo viaje. - Me da la mano y enseguida siento que mis energías regresan. Ella es tan antigua casi como el propio. Poco habrá que se escape a su sabiduría. Maeve y yo nos hospedamos en el templo de Madre y Ehogan la acompaña hasta el de Padre.

Estos templos, son diferentes a los otros. Estos tienen el patio de rezo abierto, otro cerrado, una biblioteca, varios cuartos sencillos como dormitorios, un comedor conjunto, las termas y baños al fondo del todo. Tras tomar un relajante baño en las termas al aire libre, tras el templo con la cascada de sonido de fondo, la noche del 3 día llega a su fin. Me siento tan en paz. Por una vez, la noche no me aterra. Puedo confiar en que todo irá bien. En que estamos a salvo. Maeve está callada. Yo también, tratando de asimilar demasiadas cosas. Mientras le cepillo el pelo mojado lentamente, me abstengo de evocar recuerdos tan antiguos como cuatro generaciones humanas. Cuando yo era niña, ella era quien me cepillaba hasta quedarme dormida. Ahora soy yo quien tiene la responsabilidad de cuidarla.
-Eridian. Tú...- Se calla incómoda.
-¿Si?-Le pregunto con dulzura y preocupación.
-No sé si quiero saberlo.
-Pregunta.
-Una arcana de madre es amiga mía. Un arcano de padre es amigo mío. Quiero saber por qué. Aunque no quiero perder recuerdos.- Lentamente, la vuelvo hacia mi y la beso delicadamente en los labios.
-Te amo. Lo de Ehogan lo desconozco. - Miento. Me alejo de ella y dejo el cepillo en el escritorio. Abro la ventana para dejar entrar la brisa.
-¿Me amas... a una humana?- Simplemente no puedo decirle más.

Escucho como se acerca a mí y me abraza.
-Debe ser duro para ti.
-No. Lo que es duro es que no comprendas que no importa que seas humana, criatura, arcana... o lo que sea. Eres tú. Sin recuerdos o con ellos. Te quiero. Siempre te he querido. No pienses demasiado en el pasado. Piensa en el presente.
-No sé que decir.
-No tienes que decir nada.
-Te quiero...
-Como amiga...
-No. En el fondo... te quiero como tú a mi...pero...pero...me siento dividida.
-¿Ehogan?
-Si.
-No me importa. Ya lo sé. Probablemente él sienta lo mismo.
-No digas eso. Eso es imposible.
-De acuerdo. Ve a preguntarle entonces. -Me marcho a otra habitación y la dejo a solas. No suelo mantener la calma de esta forma, no cuando la persona a la que amo, se puede unir a otro.

 Al cabo de un rato, escucho como se dirige al templo de Padre. Silencio.

Horas después, en las que me limito a estar, voy al patio de encuentro, entre los dos templos y allí me encuentro a Adila.
-Estos jóvenes...-Resopla pareciendo preocupada, pero es evidente que no lo está.
-¿Qué?-Le pregunto inquieta.
-Nada, nada...no te preocupes. Todo irá...como debe ir. -Me mira con cariño. Real. Es raro.
-Eso es precisamente lo que me preocupa. -Me confieso de repente.
-Solo puedo decirte que lo mejor que podéis hacer, es acompañar a Maeve. -Me abraza despacio, dejo que mi cabeza repose en su pecho, me siento mejor. Aliviada. Llevo tanto tiempo reprimiéndome, empiezo a llorar en silencio.
-Mi pequeña arcana... llora tranquila mi hermanita pequeña. Desde los inicios del tiempo he visto tanto dolor, tanta felicidad, que puedo entenderlo sin que me lo digáis. Al menos Ehogan es lo suficientemente inmaduro como para dejar que sus sentimientos lo dominen. Lo descargue. Pero tú... lo dejas tan dentro de ti, que lo ligas a tu alma como una pesada carga. Suéltalo. - Rato después, ella me suelta, me acaricia la mejilla y me besa en la frente. Yo me limito a tumbarme en la hierba y ella junto a mi, le pregunto.
-Por que...
-Padre y Madre lo quieren así.
-Los odio. A ambos.
-No eres la única. Pero tampoco tienen demasiadas alternativas. Yo vagamente puedo empezar a comprender a veces. No comparto lo que hacen, pero el mundo se está cansando de reciclarse, nuestros Padres se están cansando Eridian.
-No lo entiendo.
-Ya lo entenderás. De momento la única salida para Maeve es llegar al oeste. Al fin. Al atardecer.
-¿Te refieres, al 1 templo?
-Eso es. - Asiento despacio pensando en todo lo que me dice.
-Ser Arcana de primera generación debe ser...
-Abrumador, tengo complejo de vieja. -Se ríe de repente. Su amabilidad me parece enternecedora. Como la de una hermana mayor. Como lo era Maeve.
-Maeve...
-Maeve era de primera generación. Pero nunca se lo dijo a nadie. Bueno, de los que éramos, solo quedábamos ella y yo. Era, divertido, cuanto menos, estar juntas. Después de que nuestros hermanos se matasen por quien apoyaba a mama o a papa, ella y yo simplemente nos refugiamos aquí. Maeve nunca se lo perdonó. Yo simplemente me quedé aquí y seguí esperando a que el mundo cambiase de nuevo. Y ella, ella cambió el mundo cuando conoció a Ehogan. Porque era la primera vez de nuevo en milenios que dos arcanos diferentes se unían.
-Maeve traicionó a Ehogan.
-No querida. Se sacrificó por él, y bueno, sacrificó el cambio, su vida, sus recuerdos, todo, por nosotros. Por algo más grande que ella y que él. Ehogan cree que le abandonó, que no pudo salvarlo. O que si lo hizo, quizá sufrió sola con las consecuencias. El cree que Maeve debería haberse dejado cuidar por él. Que debería haber dejado que lo castigaran para luego poder volver a reunirse. Yo creo, que, deberían haber sido más discretos. Por desgracia soy demasiado cobarde, no hice nada. No dejes a Maeve sola. Por favor. - Yo recapacito despacio sobre todo lo que me ha dicho y entonces, le pregunto.
-¿Ehogan lo sabe? ¿Sabe que Maeve está muriendo?
-Acabo de decírselo. No se lo ha tomado nada bien. -Su sonrisa se tuerce, me abraza, siento su dolor, tan agudo al mío. Nos quedamos en silencio. Dejando que el tiempo pase. Resignando nuestra fuerza a dejar que nuestra querida Maeve se sacrifique por nosotros. Una vez más.

5 comentarios:

  1. Está muy bien, muy bien. Has mejorado una barbaridad. Felicidades.

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  2. Mil gracias por pasarte por aquí y valorar mi trabajo. Felicidades a ti también por tu talento, tu trabajo y tus obras. Me encantan.

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  3. ¡Hola Suaara! Un placer leerte, por supuesto. Siempre que me sea posible pasaré a leerte. Publico mucho en google+ y mis blogs, aparte de colaboraciones y trabajos varios que me dejan poco tiempo. Sigue escribiendo, eso no lo dejes. Saludos

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  4. Muchas gracias por tus buenas palabras. Me animan mucho siempre. Si quieres que te promocione por aquí, ya sabes déjame los links y te hago recomendaciones en el tablón de anuncios. Bss!

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  5. Holaaaa. Acabo de leer tu propuesta. Muchas gracias. Estaría genial si me hicieses ese favor. Yo incluiría también tu blog en los míos. Mi blog de novelas, por si lo puedes publicitar donde puedas. Www.el-hotel-de-las-almas-perdidas.blogspot.com Graciassss

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