viernes, 28 de octubre de 2016

Delirante oscuridad (2)

Eirene, lo sabía. Sabía que el frío bajo sus pies desnudos no era nada, comparado con el dolor que sentía con cada piedra, rama y herida que se hacía al correr.

No, eso no era nada, su grácil y delicada constitución parecía no poder dar más de sí y se ahogaba.

No, eso tampoco, lo realmente aterrador era que debido a un intento de violación por parte de sus captores, tras escapar, se encontraba corriendo en mitad de una fría noche de invierno sin luna por el bosque mientras sentía cada vez más cerca el aullido de los perros y guardias que trataban de rastrearla y abatirla.

No, lo peor de todo era que debido a la total oscuridad, su terror y todo el jaleo, no había oído la cascada por la que había acabado cayendo tras lanzarse unos metros arriba en lo que había pensando que era un río poco profundo.

Eirene sabía, mientras sus pulmones le ardían y se ahogaba sin poder salir de aquel torbellino de agua, barro y ramajes, que podía morir y que quizá habría sido mejor quedarse en la celda o dejarse domar por sus captores.

Sin embargo, sus visiones de su amigo imaginario de infancia, aquel niño extraño, que la había visitado cada noche cuando dormía en los establos cuando apenas tenía diez años, le habían dado la fuerza que necesitaba para decir no y escapar.

Quizá, debería haber escuchado a la razón. Pero ya era tarde.

Antes de exhalar su último aliento bajo el agua, algo tiró de ella y la sacó hacia afuera. Sintió el viento golpeando su frágil cuerpo mojado.

Era incapaz de aguantar despierta, mientras trataba de respirar, de aferrarse a aquello que la llevaba con una velocidad abismal a través de la senda boscosa.

Finalmente, llegó a la conclusión que quizá la mala fortuna quisiera que lo que debiese que temer, no fuese la muerte, sino aquello que era capaz de llevarla a semejante velocidad que ni un caballo, el transporte más rápido conocido, era capaz de alcanzar.

Al despertar, seca, serena, entre mullidas y calientes sábanas, por un momento pensó que había fallecido y se encontraba en el paraíso, o el más allá. Después recordó. Luego se santiguó asustada. Algo que hacía una década que no hacía. Si lo que ella sospechaba la había llevado a su guarida, solo podría ser, la guarida de un vampiro.

4 comentarios:

  1. ¡Hola Suara!

    Me alegro que te hayan sido de utilidad mis comentarios. Eres una gran escritora, tienes una proyección excelente. Veo que has tocado gran cantidad de géneros. Llegarás alto si prosigues,la perseverancia lo es todo. No dejes de escribir, seguiré leyéndote en mis escasos ratos libres. No podré pasarme a comentar como hasta ahora, pues me temo que mis múltiples ocupaciones y asuntos de otra índole apenas me dan un respiro...

    Estoy con cuatro novelas a la vez, imagínate. Además escribo relatos cortíiisimos como promoción, he escrito críticas literarias, críticas de obras de teatro, espectáculos, escribo en un blog de viajes y soy uno de los colaboradores principales en Madrid de Trip Advisor , estoy en un proyecto de lengua inglesa, he corregido y corrijo textos de otros autores... ufff, y la vida. Le dedico el tiempo que puedo a mis propias obras, pero siempre falta tiempo. Te seguiré leyendo aunque no pueda comentar. Tú escribe, que eres brillante. Nos leemos. Un abrazo grande!!!!!!!!!!!!!!

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  2. SALUDOS!

    WAO!!! IMPRESIONANTE!! Me alegro de saber que estás tan inmerso en el mundo literario. Sigue así. Tranquilo, entiendo que el tiempo es el bien más preciado y menos valorado. Como siempre digo y muy acertado, un honor tenerte aquí comentando. Gracias!Cualquier anuncio, critica constructiva o consulta puedes hacerla aquí. Hasta pronto!

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  3. ¡Hola!

    Te he dejado un mensaje en Google plus. He quedado enganchando a este relato de vampiros, pese a que mi tiempo para comentar debidamente es mínimo. Haré una cosa. Seguiré comentando una vez por semana, los viernes a mediodía es cuando pasaré para comentar y ver qué has escrito. Es cuando tengo un rato más tranquilo. No escribas mucho hasta entonces, jajajajaa... para que me de tiempo a leer tus avances el viernes. Fascinante el inicio primer capítulo. Magistral tu dominio del movimiento, sensaciones, cómo describes cada plano, veo perfectamente esa yacija o lecho, la angustia de,la chica, la placidez cuando duerme, el descubrimiento de la guarida del vampiro, muy bien. Tienes alguna errata que debías repasar, poca cosa, pequeños matices que pulir, algún acento, cosas así...

    Mi parte favorita el final del primer episodio. El descubrimiento de esa pieza que acaricia como si fuese la cosa más suave del mundo. Sutil, sensual, visual, eché de menos algo un poco más explícito, pero la reacción que provoca esta escena no hace falta comentarla, objetivo conseguido...

    El viernes me pasó a comentar. Ando ya sabes, dividiéndome en mil...

    Hasta pronto;,,,

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    1. Gracias por el aviso. Me alegra que te guste lo que escribo, no tienes porqué pasarte cada viernes. No se si podré estar actualizando tan de seguido como antes. Ánimo con todos tus proyectos. Pásate cuando puedas o te apetezca, yo lo valoro mucho. Solo faltaba que te agobiase o te vieses comprometido a pasarte por aquí.

      Cuídate mucho.

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