jueves, 8 de septiembre de 2016

La decisión de Maeve (10)

La veo, ahí, devorando a un niño pequeño. Es un monstruo, pero parece muy inteligente, humana. Pálida, ojos negros, la sangre emanando de sus colmillos mientras se relame. Ehogan y Eridian se colocan delante sobre protectores, yo cojo polvo de mis sacos y lo combino.
-¿La conoces?- Le dice Eridian enfadada. Ehogan se hace el ofendido.
-Como si conociese a todas las criaturas del submundo.- De repente la mujer se vuelve hacia nosotros.

Sonríe y se relame. Saca una servilleta y se limpia. Se acerca a ellos y saluda amistosa.
-¡Ehogan! Cuanto tiempo, veo que vas bien acompañado.- Sonríe con una mueca de placer extraña.
-Decías...-Le increpa Eridian enfadada.

Ehogan se cruza de brazos y se acerca a la mujer.
-Aya, ¿Ya estás jugando a ser mala? ¿No te dice Padre que no abuses?
-Tenía hambre. Para mi los humanos son comida. Que diferencia hay de los animales, ellos se los comenta también.-Su comportamiento es tan infantil y extraño que me sulfura. Me separo de mis protectores y la enfrento. En un abrir y cerrar de ojos le arrojo el polvo y frito un conjuro.
Cuando vuelvo a parpadear no solo ha esquivado mi conjuro sino que además, me tiene presa y solo con un anillo en forma de garra amenaza mi vida presionando en mi cuello. Eridian está completamente paralizada. Ehogan sorprendido pero tampoco hace amago de moverse. Me empieza a brotar un hilo de sangre de la herida que acaba de hacerme. Despacio lame.
- Disculpa Ehogan pero tu cena me atacó primero.
-No es mi cena. Suéltala despacio, no queremos problemas. ¿verdad?
-Cierto, eres un aburrido perfecto arcano de Padre...-Me suelta y escupe. Ehogan me recoge y Eridian me pone algo en la herida. Ehogan se adelanta a nosotras de nuevo encarándose a esa Aya.
-Aghh querida eres asquerosa. No sé como él pierde el tiempo.
-Con Ehogan solo me meto yo, zorra. -Le suelta Eridian enfadada.
-Querida es de noche, estás en mi terrero, los arcanos os creéis muy listos, pero estás son mis tierras y como cuando se me antoja. La familia de este niño no ha pagado el diezmo. Así que me lo como a él. Para que paguen la próxima. Así es la vida. Mi tierra mis leyes. - Se cruza de brazos. Ehogan suspira.
-Tiene razón. Vayámonos. -Pero Aya lo detiene.
-Eh, esa mierda de humana tiene que pagar por atacarme, y esa otra cosa por insultarme. -Ehogan se acerca a ella y le susurra con ternura y lascivia unas palabras. La chica se sonroja.
-De acuerdo... pero solo porque tú y yo somos viejos amigos. Vosotras meteros en la casa, y limpiad eso-Dice señalando la cabaña, luego al niño. Después ambos desaparecen en la noche.

Horas después, me siento en la silla de la cocina sin ganas de tocar nada de la casa. Los padres del difunto niño se muestran muy comprensivos. Nos sirven la cena; pan, queso y leche. Eridian y yo apenas pegamos bocado aunque tampoco hay mucho que comer. Nos sentimos mal.
-No os preocupéis. Es normal. Uno se acaba acostumbrando.- Mienten. Eridian y yo finalmente nos despedimos y nos encerramos en silencio en el establo. Nos da demasiada vergüenza y asco. Allí, solas, nos sentimos mejor.
 - Nunca debimos emprender este estúpido viaje.- Bufa enfadada Eridian.
-Quiero hacer recuerdos nuevos. Quiero buscar la forma de no perder los que tengo. Cada vez que me desmayo pierdo algo de lo poco que tengo. -Susurro despacio asustada. Eridian me abraza.
-Todavía estoy enfadada contigo.
-Es culpa de Ehogan. Antes no le necesitábamos. Estábamos tu y yo era suficiente. No estoy segura de si habla de hace poco o de algo antiguo.
-No recuerdo nada antes de él. -Le aclaro de repente. Eridian me mira asustada.
-Soy Arcana de Madre. No te lo dije porque cada vez que te revelamos algo de tu pasado, te desmayas.
-Entiendo...
-Lo curioso es que cuando la reina dio a luz, tú solo te desmayaste porque utilizaste un conjuro para resucitar al niño, que había nacido muerto. Te sobrecargaste. Rompiste las normas de la creación y...seguramente Madre o Padre te castigaron... Maeve... -La miro sin entender
-Yo no he servido a ninguna reina...¿Verdad?-Empieza a entrarme sueño, otra vez esa sensación...
-Eridian...no...cállate...-Me desvanezco.

1 comentario:

  1. Que máquina,eres muy imaginativa, me gusta. Repasa el texto que hay algunas palabras montadas.

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